GPS ó Brújula

Permíteme hacerte tres preguntas.

Primero, ¿posees un teléfono móvil inteligente (smartphone)? Es muy probable que tu respuesta sea “¡Claro que sí!”.

Segundo, ¿has usado una aplicación de GPS en tu smartphone para buscar instrucciones para llegar a algún lugar o para averiguar dónde estás? Posiblemente sí.

Casi todo el mundo conoce el concepto del Sistema de Posicionamiento Global o GPS por sus siglas en inglés. Este sistema y los aparatos que lo usan han cambiado la manera como viajamos, como conducimos un vehículo, hasta la manera como  nos ejercitamos.

Ahora la tercera pregunta: ¿Has usado alguna vez una brújula?

Esta es una brújula de navegación terrestre o de orientación. Utiliza el campo magnético de la Tierra para indicarnos en cuál dirección queda el Norte. Y si sabes cómo usarla apropiadamente, puede guiarte en la dirección que quieres o necesitas ir.

Las brújulas NO detectan tu localización. Una brújula NO puede indicarte dónde estás. Ni puede indicarte si llegaste al lugar correcto. Pero puede señalarte hacia dónde dirigirte, qué dirección debes seguir.

En este artículo no vamos a profundizar en las características o ventajas y desventajas de estos aparatos. Voy a hablarte sobre cómo definir metas en tu vida y sobre cómo tratar de alcanzarlas. Creo que hay dos maneras que la mayoría de las personas usamos para establecer y seguir nuestras metas. Y estas son el Enfoque GPS y el Enfoque de la Brújula.

El uso de un receptor GPS es muy sencillo. Entras la información del lugar a donde quieres ir, encuentras su localización, buscas la ruta más corta o la más rápida, y ¡ya! ¡Listo! El aparato te dará instrucciones para llegar a ese lugar: cada vuelta, cada esquina, cada salida, casi cada paso… Si estás conduciendo un vehículo, ¡hasta te dirá cuándo tienes que cambiar de carril!

Por otro lado, usar una brújula requiere cierto nivel de destrezas y conocimiento. Primero, necesitas dominar el uso de un mapa. Tienes que identificar en el mapa dónde estás (punto de partida) y a dónde quieres ir (destino). Cuando ya identificaste el punto de partida y el destino, el próximo paso es determinar la dirección que debes tomar. Con esta dirección puedes comenzar a usar la brújula; miras en la dirección determinada y escoges un objeto visible o elemento del paisaje como punto de referencia.  Usa el punto de referencia como objetivo y camina hacia éste.  Cuando llegues al objetivo, busca otro punto de referencia en la misma dirección y repite el proceso. Si encuentras algún obstáculo en tu camino, calcula una ruta alrededor del obstáculo y continúa tu camino. Y finalmente, debes entender que tal vez no llegues al lugar exacto que originalmente escogiste. Pero llegar a la vecindad del lugar original es suficiente para finalmente llegar adónde quieres ir.

Hablando sobre definir y seguir nuestras metas, mucha gente usa el Enfoque del GPS. Ellos quieren la ruta más rápida o más fácil para conseguir lo que quieren. Sabiendo donde están ahora, quieren saber exactamente cómo llegar hasta donde quieren ir. ‘Aquí es donde estoy;  allá es donde quiero estar. Dime cómo llegar hasta allá. Esperaré por las instrucciones.’. Piensan que saber adónde quieren llegar es lo único que necesitan para lograrlo. Piensan que saberlo, visualizarlo… es suficiente. Tal vez la tecnología nos ha adormecido, o atontado…..

El Enfoque de la Brújula

El definir y seguir tus metas, de la manera en que navegarías usando una brújula, funciona así:

      • Escoge tu meta
      • Define el camino, tu plan para conseguir tu meta
      • Divide tu plan en partes pequeñas, segmentos o tareas específicas
      • Establece puntos de referencia o hitos (milestones) para verificar tu progreso y realizar ajustes, de ser necesario
      • Ve tras tu meta… emprende el camino.
      • Maneja los obstáculos de manera consciente e inteligente
      • Define cuál es tu ‘”vecindad”, cuán cercano de tu meta es aceptable para ti

Tal vez el Enfoque de la Brújula no es el más fácil. Pero es el que se ha demostrado que funciona. Muchas veces no existen atajos; no hay substitutos para el trabajo, la disciplina, la resistencia, la persistencia…

Y unas palabras finales….

Cuando hablamos de las metas, debes tener en cuenta:

Escoge sabiamente

Disfruta el camino: aprecia el progreso cada vez que alcanzas un punto de referencia; y aprende todas las lecciones escondido en el camino.

Debes ser receptivo y abierto:

  • al cambio
  • a reajustar tus objetivos
  • a superar los obstáculos
  • a llegar a la vecindad de tu meta
  • y algunas veces, a fallar…. ¡pero seguimos pa’lante!

Author: cristobalcolon

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